Manifiesto del holgazán
Del "Elogio de la ociosidad", de Bertrand Rusell:
Creo que se ha trabajado demasiado en el mundo, que la creencia de que el trabajo es una virtud ha causado enormes daños y que lo que hay que predicar en los paises industriales modernos es algo totalmente distinto.
¿Por qué trabajamos tantas horas?, ¿cuándo se alcanzará un punto en el que todo el mundo pueda vivir cómodamente sin trabajar tanto?
Los motivos que expone son varios:
- No aspiramos a la justicia económica: una gran proporción del producto total va a parar a manos de una pequeña minoría de la población, muchos de cuyos componentes no trabajan en absoluto.
- Por aunsencia de control centralizado de la producción, fabricamos multitud de cosas que no hacen falta.
- Mantenemos ocioso un alto porcentaje de la población trabajadora, ya que podemos pasar sin su trabajo haciendo trabajar en exceso a los demás.
- Además: tenemos las guerras.
- Pero, sobre todo, porque la sociedad considera el trabajo como una virtud, como un fin en sí mismo, más que como un medio para alcanzar un estado de cosas en el cual el trabajo ya no fuera necesario.
- Sacrificamos la ociosidad presente por la productividad futura.
- No sabríamos qué hacer con tanto tiempo libre: nuestra capacidad para el ocio ha sido inhibida hasta cierto punto por el culto a la eficiencia. Pensamos que todo debe hacerse por alguna razón, nunca por sí mismo. Esto nunca ha sido cierto en ningún período anterior.
- En definitiva: concedemos demasiado poca importancia al goce y a la felicidad sencilla.
Sobre todo, dos son los motivos:
- Durante miles de años, los ricos, ante la necesidad de tener contentos a los pobres, han predicado la dignidad del trabajo, aunque teniendo buen cuidado de mantenerse indignos a este respecto.
- Por otra parte, nos deleitamos con los cambios asombrosamente inteligentes que somos capaces de producir en la superficie de la tierra.
Considera el trabajo como un medio necesario para ganarse el sustento y, sea cual fuere la felicidad que puedan disfrutar, la obtienen en sus horas de ocio.
¿Aún necesitas ver las ventajas de trabajar menos?
- El trabajo exigido debe ser suficiente para ganarnos el sustento y para hacer del ocio algo delicioso.
- Puesto que los hombres no estarán tan cansados en su tiempo libre, no querrán solamente distracciones pasivas e insípidas.
- Es probable que al menos un uno por ciento dedique parte de su tiempo libre a tareas de interés público, y, puesto que no dependerá de tales tareas para ganarse la vida, su originalidad no se verá estorbada y no habrá necesidad de conformarse a las normas establecidad por los viejos eruditos.
- Las personas corrientes, al tener la oportunidad de una vida feliz, llegarán a ser más bondadosos y menos inoportunos, y menos inclinados a mirar a los demás con suspicacia.
- La afición a la guerra desaparecerá, en parte por lo anterior, en parte porque es un duro trabajo para todos.
- El buen carácter, tan necesario en el mundo, será la consecuencia de la tranquilidad y la seguridad en nuestras vidas.
Hasta aquí, hemos sido tan activos como antes de que hubiese máquinas; en esto, hemos sido unos necios, pero no hay razón para seguir siendo necios para siempre.
Bertrand Rusell, Elogio de la Ociosidad
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