Voluntad: lógica e intuición | el holgazán

domingo 22 de julio de 2007

Voluntad: lógica e intuición

Cuando decidimos hacer algo... ¿decidimos según nuestra "lógica o razón"?, ¿o racionalizamos lo que previamente hemos decidido ya "por intuición"?...

La voluntad se define como la capacidad que tiene una persona para decidir si realizar o no una acción determinada, cuando desea o tiene intención de realizarla. Se entiende entonces que es una acción voluntaria y no un acto instintivo o reflejo.

Es la capacidad que dirige a las personas, fomentando su vitalidad y dando sentido a su existencia.

Estas son las etapas que tienen lugar en una acción voluntaria:

  • Motivación. Inicialmente ocurre un estímulo que induce a la persona a conseguir su objetivo. Es la sensación de deseo o de rechazo, en función de que el estímulo sea agradable o desagradable.
  • Racionalización. Mediante el razonamiento, se reunen los datos necesarios para valorar la necesidad de la acción. Aquí entran en juego la lógica y la ética de la persona, pero también su intuición.
  • Decisión. En este momento se elige una de las alternativas para realizar la acción o bien se renuncia a realizarla.
  • Acción. Finalmente se realiza la acción, resultando en una sensación de satisfacción si se alcanza el objetivo deseado, o de frustración si no es así.


Se dice que una persona tiene fuerza de voluntad cuando es tenaz, constante y persevera en su intención.

Se habla de voluntad fuerte cuando se tienen motivaciones potentes, buena capacidad de raciocinio, poder de decisión y firmeza en la acción.

Por el contrario, una voluntad débil es consecuencia de una falta de motivación, de una racionalización confusa, de una profunda indecisión o de una acción inhibida o perezosa.

Intuición

La intuición es la facultad de conocer algo de alguna forma distinta a la utilización del método científico, es decir, sin que existan razones que lo justifiquen y que estén sujetas a una explicación lógica y a la comprobación experimental.

El hecho de que este conocimiento sea menos explicable no hace que sea menos real. A veces la intuición puede ser mucho más valiosa que el conocimiento científico y racional.

El origen de este conocimiento es la memoria inconsciente de experiencias, que resulta en una serie de opiniones o predicciones que tienen cierto valor que no hay que despreciar. Por ejemplo:

  • Cuando juzgamos a primera vista a alguién, en realidad lo que ocurre es que algo nos recuerda incoscientemente a otras personas (efecto cliché).
  • Etc.